LO NUMEROSO EN EL OBJETIVISMO DE GEORGE OPPEN
El movimiento objetivista del cual fue parte, toma la visión y la presencia como punto de partida al presentar lo que se ve (hecho, cosa) como tal imagen que “es”, uniendo al sujeto y al objeto, sin la viscosidad emotiva que no permitía “ver” la materialidad del lenguaje. No obstante, Oppen agrega que el ejercicio poético de este movimiento literario es hacer además del poema un objeto, objetivar el poema en su forma.El objetivismo de Oppen se caracteriza por su fragmentación retórica y sintáctica, resaltando aquellos vacíos que deja el corte versal, como si se hundiera la palabra en el silencio, en esas pequeñas y, a la vez infinitas gravitaciones –un sonido estático–, expandida en el sentido forjando una ciudad con rascacielos cimentados sobre esa “tierra cruda”. En “De ser numerosos”, poemario escrito a sus 60 años de edad en 1968 y ganador del Premio Pulitzer un año después, el poeta continúa con la búsqueda previa de la claridad y la exactitud poética. La época moderna, sus movimientos violentos y tránsitos individuales, son perceptibles en los 40 poemas del libro. Asimismo, la intervención imperialista estadounidense en la Guerra de Vietnam.
En el “poema 7” (p.169) experimentamos la búsqueda de lo singular en lo numeroso y cómo la individualidad tiende inexorablemente hacia la concepción de ser multitud:
Una multitud que fluye a través de la ciudad, dirá en el “poema 3” (p. 165), Oppen. El lenguaje de una ciudad en particular, ciudad de corporaciones, impenetrable: New York. Así, lo que antes era anonimato e invisibilidad en la sociedad, es ahora un punto focal de atención para conocer el “todo”, tal como anota Baudelaire en sus diarios íntimos: “El placer de estar en medio de la multitud es una expresión del goce de la multiplicación del número. Todo es número. El número está en todo. El número está en el individuo”. Lo cual se lee en un verso de Oppen: “Ocurrencia, una parte/de una serie infinita”.
El poeta insiste a lo largo de su obra en una apelación política ante el salvaje capitalismo instalado en EEUU y su relación con lo urbano, instalando la pregunta y reflexión de qué constituye esa multitud, lo numeroso y su disgregación: ¿Será que esa individualización, como sugería De Tocqueville, es un enemigo de la ciudadanía, y por lo tanto, va contra el bien común y la sociedad justa? Oppen se detiene y mira, cuya presencia se transformaría en una planta, respira, mira – responde en la entrevista a L.S. Dembo –, y escribe sin titubear, en la concentración que exige el poema. Así las palabras se encierran sobre sí mismas, transmutando los versos a concentraciones pesadas y sólidas, son muros de concreto, materiales que en el oficio escritural, quizás aprendido de su trabajo en carpintería en México, llevó a la práctica en el papel.

.png)
.png)